El pasado 23 de julio se conocía que Amador Mohedano había sido ingresado en un hospital de Jerez de la Frontera por problemas intestinales. Tras permanecer cinco días en observación y someterse a diversas pruebas médicas, el hermano de Rocío Jurado recibía el alta hospitalaria visiblemente debilitado, con dificultades para caminar y reconociendo que deseaba volver a casa para continuar con su recuperación. Su ingreso, según explicó, se debía a un chequeo exhaustivo que llevaba meses retrasando debido a un fuerte dolor abdominal.
Desde entonces no se le había visto públicamente hasta ahora, cuando su hija Rosario Mohedano ha compartido en redes sociales varias imágenes familiares desde Chipiona, donde disfruta de sus vacaciones junto a su marido e hijos. En esas fotografías aparece su padre, mostrando la mejoría tras su reciente hospitalización, aunque también se ha hecho evidente su llamativo cambio físico.
En una de las instantáneas, Amador aparece sin camiseta y su pérdida de peso en el último mes ha generado preocupación entre sus seguidores. Sin embargo, su sobrina Gloria Camila ha querido tranquilizar desde el plató de ‘TardeAr’ , explicando que la delgadez del exmarido de Rosa Benito se debe a la dieta que tuvo que seguir durante su estancia en el hospital: “Durante esos días no pudo comer sólidos por problemas estomacales. Poco a poco está recuperando el apetito y la energía. Ahora se encuentra mejor, con menos hinchazón y más hambre. Es cuestión de tiempo que recupere el peso perdido”, afirmó.
Además, reveló que Amador se sometió a una endoscopia que le dejó la garganta y la voz afectadas, aunque su estado actual es estable y se encuentra en reposo. “Impacta verle más delgado, pero lo importante es que ya come con normalidad y está en proceso de recuperación. Tendrá que cuidarse mucho más, especialmente con la alimentación, y seguir con revisiones médicas”, señaló Gloria.
De esta manera, la familia Mohedano transmite un mensaje de calma, destacando que, aunque el aspecto físico de Amador ha cambiado, su evolución es positiva y no existen motivos de alarma.