Kiko Rivera e Irene Rosales han confirmado su separación tras once años de relación y nueve de matrimonio. La pareja, que tiene dos hijas en común, ha decidido tomar caminos por separado después de una etapa llena de altibajos y momentos complicados, pero también de unión familiar.
Según han revelado en exclusiva la Revista SEMANA, la ruptura se ha producido de manera cordial y sin terceras personas implicadas. Tanto el DJ como Irene Rosales coinciden en que la prioridad absoluta ahora son sus hijas, a quienes desean proteger y mantener al margen de esta difícil situación.
Su historia de amor comenzó en 2014, cuando se conocieron gracias a amigos en común. Lo que empezó como una amistad se transformó pronto en una relación que superó numerosas polémicas y el constante interés mediático que rodea al clan Pantoja. En 2016 sellaron su compromiso con una boda muy mediática y, poco antes, ya habían dado la bienvenida a su primera hija, Ana, seguida de Carlota en 2018.
Hasta hace apenas unas semanas, nada hacía presagiar esta decisión. La familia había disfrutado de unas vacaciones en Menorca, donde compartieron momentos entrañables y en los que incluso Kiko Rivera dejó mensajes de gratitud y felicidad en redes sociales. Sin embargo, tras un tiempo de reflexión, ambos han optado por poner fin a su matrimonio, asegurando que se trata de una decisión meditada y tomada desde la serenidad.
Con esta separación, Kiko Rivera e Irene Rosales cierran un capítulo de más de una década juntos. Ahora afrontan una nueva etapa de sus vidas, centrados en el bienestar de sus hijas y en continuar adelante, cada uno por su lado, pero con la voluntad de mantener la estabilidad familiar.