“Ella me pidió que fuera muy discreto”. Con estas palabras, el actor Daniel Guzmán rompía a llorar a las puertas del tanatorio de La Paz, en Madrid, tras la muerte de Verónica Echegui a los 42 años. Guzmán, que había trabajado con ella en un proyecto en su última etapa, fue uno de los pocos que conocía la dura situación que atravesaba la actriz.
El fallecimiento de Verónica Echegui por cáncer ha conmocionado al mundo del cine y la televisión en España. Muy querida por sus compañeros, decenas de rostros conocidos se acercaron hasta el tanatorio para darle el último adiós a una de las intérpretes más auténticas y admiradas de los últimos años.
Una enfermedad llevada en la intimidad
Según relató la periodista Paloma Barrientos, la actriz pidió a sus amigos y seres queridos que mantuvieran absoluta discreción sobre su enfermedad: “No lo llevaba en secreto, lo llevaba en la intimidad. El cáncer requiere tratamiento y ella, durante el proceso, tuvo etapas en las que incluso pudo seguir trabajando”.
Echegui estuvo ingresada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid desde finales de julio, aunque no era la primera vez que necesitaba hospitalización. Muy pocos sabían de su situación, lo que explica el impacto y la conmoción entre sus compañeros al conocer la noticia.
El apoyo de Álex García
Entre los más afectados se encontraba el actor Álex García, expareja de Verónica Echegui tras una relación de trece años. Pese a su separación en 2023, ambos mantenían una estrecha amistad. Tras el fallecimiento, García fue el primero en llegar al tanatorio y se mantuvo junto al féretro en todo momento, evitando las cámaras en un momento de profundo dolor.
Una carrera brillante truncada por el cáncer
El último trabajo de Verónica Echegui se estrenó en febrero de 2025: la comedia A muerte, una reflexión sobre la vida y la muerte que ahora cobra un nuevo sentido tras su repentino adiós. Pocos imaginaban que detrás de su sonrisa y su profesionalidad, la actriz luchaba en silencio contra el cáncer.
La noticia de su muerte ha dejado un vacío irreparable en la industria audiovisual española. A los 42 años, Echegui se despide dejando una huella imborrable como una de las actrices más queridas, auténticas y con mayor verdad interpretativa de su generación.